jueves, 14 de mayo de 2009

Cómo Ocurrió

Maldito trabajo no me deja tiempo para nada, pero poco a poco me estoy armando de valor para mandar todo al carajo y empezar de cero en algo que realmente disfrute. Lo que realmente me ayuda es la música y leer, y creo que estoy en un momento así:

I am reading this book because I don't want to think about my life I believe it is what is known as escapism

Y para acabar de chingar, se me ponchó la llanta de carro, y al tratar de cambiarla no encontré el birlo de seguridad, me lleva la rechingada por lo tanto no se puede quitar la llanta, lo que quiere decir que esta ponchadura me saldrá cara, me relleva la verga, en fin sólo me resta respirar -calma y tranquilidad-.

Esto no tiene nada que ver con el cuento de Isaac Asimov que estoy posteando, solamente es terapéutico; si ya han leído a Asimov se dieron cuenta de que muchos de sus cuentos tienen referencias religiosas, a mi me encantó este cuento, disfrútenlo.

"Mi hermano empezó a dictar en su mejor estilo oratorio, ese que hace que las
tribus se queden aleladas ante sus palabras.
-En el principio -dijo-, exactamente hace quince mil doscientos millones de años,
hubo una gran explosión, y el universo...
Pero yo había dejado de escribir.
-¿Hace quince mil doscientos millones de años? -pregunté, incrédulo.
-Exactamente -dijo-. Estoy inspirado.
-No pongo en duda tu inspiración -aseguré. (Era mejor que no lo hiciera. Él es tres
años más joven que yo, pero jamás he intentado poner en duda su inspiración.
Nadie más lo hace tampoco, o de otro modo las cosas se ponen feas.)-. Pero ¿vas
a contar la historia de la Creación a lo largo de un período de más de quince mil
millones de años?
-Tengo que hacerlo. Ese es el tiempo que llevó. Lo tengo todo aquí dentro -dijo,
palmeándose la frente-, y procede de la más alta autoridad.
Para entonces yo había dejado el estilo sobre la mesa.
-¿Sabes cuál es el precio del papiro? -dije.
-¿Qué?
(Puede que esté inspirado, pero he notado con frecuencia que su inspiración no
incluye asuntos tan sórdidos como el precio del papiro.)
-Supongamos que describes un millón de años de acontecimientos en cada rollo
de papiro. Eso significa que vas a tener que llenar quince mil rollos. Tendrás que
hablar mucho para llenarlos, y sabes que empiezas a tartamudear al poco rato. Yo
tendré que escribir lo bastante como para llenarlos, y los dedos se me acabarían
cayendo. Además, aunque podamos comprar todo ese papiro, y tú tengas la voz y
yo la fuerza suficientes, ¿quién va a copiarlo? Hemos de tener garantizados un
centenar de ejemplares antes de poder publicarlo, y en esas condiciones ¿cómo
vamos a obtener derechos de autor?
Mi hermano pensó durante un rato. Luego dijo:
-¿Crees que deberíamos acortarlo un poco?
-Mucho -puntualicé, si esperas llegar al gran público.
-¿Qué te parecen cien años?
-¿Qué te parecen seis días?
-No puedes comprimir la Creación en sólo seis días -dijo, horrorizado.
-Ese es todo el papiro de que dispongo -le aseguré-. Bien, ¿qué dices?
-Oh, está bien -concedió, y empezó a dictar de nuevo-. En el principio... ¿De veras
han de ser sólo seis días, Aarón?
-Seis días, Moisés -dije firmemente."

4 comentarios:

Geraldine dijo...

es un gusto leer cosas asi....a mi me pasa lo mismo, cuando estoy agobiada la lectura es como un bálsamo...

Vidita dijo...

No os preocupeis: "Serenidad y paciencia Solim". Ya sabes que cuando quieras mentar madres y mandar a la achingada a tu jefe, aqui esta el blog y tus bloggies para que vomites todo. Me encanta la sinceridad con la que escribes.

Mil besos y apapachos. HAbra que irnos de briagos, al fin que es quincena jajajajhajajajajajajaj

Motorbreath dijo...

Eso es muy buena idea hace falta un poco mmm mejor mucho alcohol

Motorbreath dijo...

Que no creas en ocaciones no funciona eso, y se darle unos golpes al menos a lo que sea